Chemsex: motivaciones y repercusiones desde un punto de vista psicosocial.
Soledad García-Becerra
Grado en Enfermería. Escuela Universitaria de Osuna. Universidad de Sevilla
Juan Antonio Jiménez-Álvarez
Doctor en Enfermería por la Universidad de Sevilla. Departamento de Enfermería y Simulación Clínica. Profesor de la Escuela Universitaria de Osuna. Universidad de Sevilla.
https://doi.org/10.59650/GPNV4894
Resumen:
Introducción: El chemsex es una práctica emergente que combina experiencias sexuales y el uso recreativo de drogas estimulantes para prolongar y potenciar el placer. A menudo vinculada a la comunidad LGBTQIA+, esta práctica ha demostrado aumentar los riesgos para la salud física y mental. El fenómeno se ha extendido a grandes ciudades y diversos colectivos, y se ha observado un aumento en el consumo de sustancias como metanfetamina, cocaína, y ketamina. En este contexto, también ha surgido el 'slamsex', una práctica de administración intravenosa de drogas que conlleva mayores riesgos de infecciones y otras complicaciones. La práctica del chemsex se ha relacionado con un aumento en las infecciones de transmisión sexual y el VIH.
Objetivos: Determinar las causas del chemsex en los sujetos que practican este acto desde un punto de vista psicosocial. Decretar las consecuencias del chemsex en los sujetos que practican este acto desde un punto de vista psicosocial. Metodología: Se realizó una revisión descriptiva de la literatura a través de las diferentes bases de búsqueda: PubMed, Scopus, Cochrane y Web Of Science. Resultados: Se obtuvieron diecisiete estudios que respondían a los objetivos planteados siendo: once artículos originales y seis revisiones bibliográficas. Conclusión: La disminución de inhibiciones interpersonales y sexuales es la causa psicológica principal del chemsex, motivada por la búsqueda de intimidad y conexión. Las causas sociales incluyen presión del entorno y la búsqueda de un mejor rendimiento sexual, o relacionado con inseguridades. Las consecuencias psicosociales incluyen trastornos por uso de sustancias y enfermedades de transmisión sexual. En cuanto a las consecuencias sociales, destacan la adquisición de enfermedades de transmisión sexual debido a no usar protección. El consumo sexualizado de drogas puede tener graves consecuencias psicosociales a largo plazo.